Conoce tu suelo pélvico

16/07/2020
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La musculatura del suelo pélvico está formada por un grupo de músculos estriados dependientes del control voluntario que forman una especie de bóveda y cuya función es dar sostén a las estructuras de la pelvis. De esta manera el suelo pélvico da sujeción al útero, vejiga y recto en la mujer; y próstata, vejiga y recto en el hombre.

Este conjunto muscular puede ver alterada su función principalmente por dos situaciones:

  1. En primer lugar podemos encontrarnos con debilidad y/o hipotonía del suelo pélvico donde los músculos están más flácidos, con poca fuerza y poca capacidad de sujeción de las vísceras pélvicas. Esto puede ser común (aunque no siempre) después de un parto o en la menopausia.
    Esta debilidad puede dar lugar a pérdidas de orina al esfuerzo, incontinencia anal, prolapsos de órganos pélvicos (descenso o caída de un órgano), disminución de la sensibilidad durante las relaciones sexuales, aires vaginales...
     
  2. En segundo lugar, el suelo pélvico puede sufrir una hipertonía muscular. En este caso nos encontramos una musculatura más dura, menos flexible, con puntos de tensión dolorosos a la palpación y, en la mayoría de casos, una musculatura débil y con poco control. Puede ocurrir,  por ejemplo, después de un parto instrumental cuando existe una cicatriz perineal, después de una intervención ginecológica, por tensión emocional, por un trauma...
    La hipertonía del suelo pélvico puede dar lugar a la aparición de vaginismo o dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales), incontinencia urinaria de urgencia, dolor pélvico y/o lumbar, estreñimiento...
     

Ambas situaciones son distintas y no se trabajaran de la misma manera. Es importante tener en cuenta que no siempre necesitamos realizar ejercicios para fortalecer el suelo pélvico, sino que en muchas ocasiones necesitamos normalizar las tensiones musculares para poder tratar de raíz el problema.

Si sufres alguno de los problemas anteriores debes consultar con un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico para que te valore, pero quiero compartir contigo algunos consejos que pueden serte útiles:

- Si tienes dolor durante las relaciones sexuales... ¡para y consulta con un especialista!. Las relaciones sexuales no deben ser dolorosas y si provocamos dolor podemos aumentar la tensión muscular y empeorar la situación.

- Notar una sensación de presión o de peso en la vagina o en el recto puede ser indicativo de un prolapso, consúltalo.

- Los orgasmos ayudan a aumentar el tono del suelo pélvico, por lo que si sufres de pérdidas de orina de esfuerzo o notas aires vaginales, ¡te recomiendo un orgasmo al día!

- El estreñimiento es el peor enemigo para el suelo pélvico: lo ideal es ir a defecar una vez al día sin tener que realizar un gran empuje.

- Hidrátate: bebe 2 litros de agua al día y mantendrás todo el tejido pélvico en mejor estado.

- Las pérdidas de orina, por pequeñas que sean, nunca son normales. Lo normal es ser continentes y si no es así, debes poner solución.

 

Toma conciencia de tu cuerpo, ¡cuídalo!

 

Marian